jueves, 8 de noviembre de 2007

Autoestima: Saltar a la piscina

Un millonario promueve una fiesta en una de sus mansiones; en determinado momento pide silencio, la música para, y dice, mirando hacia la piscina donde criaba cocodrilos australianos:

- El que logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis autos... ¿Alguien se atreve?

Espantados, los invitados permanecen en silencio y el millonario insiste:

- El que se lance a la piscina, logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis autos y mis aviones... ¿Alguien se atreve?

El silencio impera, y una vez más, ofrece:

- El que se lance a la piscina, logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis autos, mis aviones y mis mansiones...

En este momento, alguien salta a la piscina. La escena es impresionante... una lucha intensa, el hombre se defiende como puede, agarra la boca de los cocodrilos con pies y manos, tuerce la cola de los reptiles... DIOS MIO... Mucha violencia y emoción. ¡¡¡Parecía una película de COCODRILO DUNDEE!!! Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, lleno de arañazos, hematomas y casi muerto. El millonario se aproxima, lo felicita y le pregunta:

- ¿Dónde quiere que le entregue los autos?

- Gracias pero no quiero sus autos...

Sorprendido, el millonario pregunta:

- ¿Y los aviones? ¿dónde quiere que se los entregue?

- Gracias, pero no quiero sus aviones...

Extrañado por la reacción del hombre, el millonario pregunta:

- ¿Y las mansiones?

- Yo tengo una bella casa, no necesito de las suyas. Puede quedarse con ellas... No quiero nada que sea suyo...

Impresionado, el millonario pregunta:

- Pero si ud. no quiere nada de lo ofrecido, ¿qué quiere entonces?

Y el hombre le respondió muy irritado:

- ¡Encontrar al maldito que me empujó a la piscina!

Cuantas veces no reconocemos nuestra propia capacidad y requerimos de ese empujón. Nuestra vida transcurre entre logros y fracasos, y la autoestima es el valor que nos hace tener plena seguridad en nuestras capacidades, además, da la fortaleza necesaria para superar los momentos difíciles de nuestra vida, evitando caer en el pesimismo y el desánimo.

Para que la autoestima sea realmente un valor, debemos tener un fundamento sólido sobre el cual queremos edificarla. Este valor se sustenta en la sencillez con que apreciamos nuestras capacidades y limitaciones, sin considerarnos mejores o peores que los demás. Si solamente pensamos en ella como un producto del éxito, la posición profesional, una elevada capacidad intelectual o la aceptación social, reducimos todo a un actuar soberbio y con fines meramente protagonistas.

jueves, 11 de octubre de 2007

Cuando ganar no es lo que importa

Reproducimos a continuación (traducido al español) un artículo de Dan Wetzel, redactor de Yahoo! Sports. Pueden leerlo en su versión original aqui. La historia no es una fábula, pero creo que es un gran ejemplo de una institución que se apega claramente a su misión, aún a riesgo de perder oportunidades en el corto plazo y, sobre todo, que antepone el respeto a la persona a la obtención de logros frívolos.

"Chicos listos"

Por Dan Wetzel, Yahoo! Sports
Octubre 10, 2007

Un hecho curiosísimo, el lugar donde es más probable encontrar a los jugadores de un equipo con serias posibilidades de ganar el título nacional de fútbol americano es -oiganlo bien - en el salón de clase. (Y más adelante, con la toga en su graduación)

Boston College tiene varias estadísticas a su favor en el torneo universitario. Sus resultados (6-0), su ranking a nivel nacional (No. 4) y la posible posición en la competición Heisman race por el mariscal de campo Matt Ryan (No. 1).

Pero hay un número que hace que los Eagles sorprendan respecto a los típicos aspirantes al título: 93.

Ese es el porcentaje de jugadores de futbol americano de BC que se gradúan de su carrera de acuerdo con cifras de la NCAA. Los Eagles ocupan el tercer lugar en el país, detrás de Navy (95) y Northwestern (94).

Ninguno de esos dos equipos tienen posibilidades de llegar al juego de campeonato, como sí las tiene BC. Con una victoria sobre Notre Dame el sábado y una victoria sobre Virginia Tech la semana entrante, los Eagles se encaminarán al título de la ACC con una temporada invicta.

Bienvenidos al programa de fútbol universitario sin grandes alharacas, donde el balance, la perspectiva y los libros van de la mano con un deporte que, en muchas otras escuelas, ve a la graduación de quien lo practica como un evento casi accidental.

Las estadísticas del porcentaje de graduados pueden ser manipuladas y todas las escuelas pueden explicar sus fracasos. Pero al final, la verdad sobresale: los Eagles son uno de los pocos programas que puede estar orgulloso de sus jugadores dentro y fuera del campo.

El 93% no fue una casualidad. El año pasado fue 96 y por dos décadas ha estado casi siempre encima de 90. Cuatro veces – 1992, 1994, 1995 y 2004 – los Eagles acabaron No. 1. Mejor aún, no hay una tendencia a esconder atletas en carreras ad-hoc ni alumnos del quinto año que figuren como "indecisos" respecto a la carrera que quieren seguir.

"Las estadísticas demuestran que tomamos el término 'estudiante-deportistaa' con toda seriedad en Boston College," declaró el director deportivo Gene DeFillipo.

Mientras tanto, el resto de los aspirantes al título prefieren al deportista sobre el estudiante. BC tiene 40 puntos de ventaja sobre los tres equipos que le llevan ventaja en la encuesta de AP sobre aspirantes al título – LSU (51% de graduados), Cal (52) y Ohio State (53). Y esos tres no tienen los porcentajes más bajos tampoco.

No importa lo que digan estas fábricas de jugadores, no importa cuántas excusas den ni qué tanto promuevan historias de éxito seleccionadas, la realidad es que pocas de ellas se preocupan por el bienestar a largo plazo de sus jugadores y la educación que reciben.

Aunque las circunstancias de cada caso varían y una parte de la culpa la tienen los jugadores que no aprovechan la oportunidad a la que acceden, no está claro que estos programas vean a los jugadores como estudiantes.

Hay tres maneras en que algunas escuelas actúan sin preocuparse por la educación de los jugadores:

• Reclutan chicos que no son capaces de repetir el alfabeto completo.

• Ubican a los deportistas en programas académicos que les permiten cumplir los requisitos para participar pero sin posibilidades de graduarse.

• Cuando se equivocan en el reclutamiento (el deportista no satisface las expectativas), se deshacen del jugador para liberar una beca.

Como todos estos años y graduados demuestran, Boston College no practica esto.

"Ha sido así por años," declara el entrenador de BC Jeff Jagodzinski. "Una de las cosas que tenemos es un muy buen sistema de apoyo académico. (Y) hay mucha competencia por entrar. Obtenemos algunos alumnos muy buenos."

Ciertamente ni la escuela ni el departamento de deportes es perfecto ni libre de escándalos eventuales. Pero cuando el problema aparece no se trata de cubrirlo si defenderse con un "todos lo hacen".

A mediados de los 90s, el entrenador de basketball Jim O'Brien entró en una disputa con el departamento de admisión por su pedido de relajar los estándares de admisión para un par de potenciales jugadores. La escuela se alineó con el departamento de admisión y le dijo a O'Brien que lo aceptaba o se iba, sin importar la popularidad de la que gozaba.

O'Brien se fue a Ohio State clasificando a su equipo entre los cuatro primeros y luego a un juicio multimillonario por despido. BC buscó un nuevo entrenador, Al Skinner, que pudiera ganar sin sacrificar los principios.

Esa ha sido siempre la forma de trabajar de BC. La escuela es más grande que el equipo, el entrenador o una posible estrella. Estas últimas vienen y se van, pero la reputación es para siempre.

Sus fans lo quieren así. De hecho ayuda que haya un mercado profesional donde el éxito de los Boston Red Sox y los New England Patriots relegan a BC, incluso en una semana vital, hace que las historias de BC se releguen a páginas interiores en los diarios.

Incluso si Ryan gana el Heisman, nunca será tan grande como Tom Brady o David Ortiz. Nunca se perderá la perspetiva.

Por supuesto, luego de ganar 9, 9 y 10 partidos en los últimos tres años, los Eagles quieren llegar al título de la BCS. "Este grupo," dice Jagodzinski, "ha estado a una victoria de la Tierra Prometida."

¿Qué pasaría si llegan? ¿Escribirá el comisionado Jim Delany una carta abierta quejándose de que los Eagles son muy inteligentes? ¿Cambiarán la fórmula de la BCS para penalizar a los equipos que pueden resolver problemas de cálculo?

El promedio de graduación de los últimos cinco campeones de la BCS champions es 54%

En un mundo donde se vive buscando atajos y resultados inmediatos, ¿puede Boston College ser el mejor equipo del país?

Para algunos de nosotros, ya lo es.


Anexo
Porcentaje de graduación
(Porentaje de deportistas que comenzaron la universidad entre 1997-2000 que se graduaron en seis años o menos)
1. LSU 51%
2. Cal 52%
3. Ohio State 53%
4. BC 93%
5. S. Florida 61%
6. Oklahoma 44%
7. S. Carolina 68%
8. W. Virginia 65%
9. Oregon 55%
10. USC 57%
Fuente: NCAA

miércoles, 3 de octubre de 2007

Optimismo: La fábula del comerciante

Había una vez un ciudadano que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía la radio, no leía los periódicos, ni veía la televisión.

Alquiló un trozo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón: "Compren deliciosas albóndigas calientes". Y la gente se las compraba.

Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse mejor de su negocio. Y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.

Sin embargo, ocurrió algo importante. Su hijo le dijo:

-"Padre, ¿pero no escuchas la radio, ni lees los periódicos? Estamos sufriendo una grave crísis. La situación es realmente mala; peor no podría estar".

El padre pensó: "Mi hijo estudia en la Universidad, lee la prensa, ve la televisión y escucha la radio. Sabe entonces lo que dice".

Compró pues menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejó el alquiler del terreno a fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más.

Después de un tiempo, el negocio estaba realmente afectado

-"Tenías razón hijo mío", le dijo al muchacho. "Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis".

Si nos programamos para fracasar, fracasaremos. Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos. Es una simple elección personal. En estos tiempos distintos, asumamos que hay muchas oportunidades esperando por nosotros.

El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia , descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir.

No es más optimista el que menos ha fracasado, sino quien ha sabido encontrar en la adversidad un estímulo para superarse, fortaleciendo su voluntad y empeño; en los errores y equivocaciones una experiencia positiva de aprendizaje. Todo requiere esfuerzo y el optimismo es la alegre manifestación del mismo, de esta forma, las dificultades y contrariedades dejan de ser una carga, convirtiéndonos en personas productivas y emprendedoras.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Perseverancia: ¿Zanahoria, Huevo o Café?

El oro para ser purificado debe pasar por el fuego y el ser humano necesita pruebas para pulir su carácter. Pero lo más importante es; Cómo reaccionamos frente a las pruebas.

Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.
A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un bowl. Sacó los huevos y los colocó en otro bowl. Coló el café y lo puso en un tercer bowl. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?" "Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, Padre?" El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?"

¿Y cómo eres tú, amigo? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan , te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor, tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. ¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?

La perseverancia es un esfuerzo continuado. Es un valor fundamental en la vida para obtener un resultado concreto. La perseverancia es hermana de la fortaleza. Con frecuencia en muchos aspectos de la vida, existe una verdadera lucha.

El combustible para que la perseverancia pueda moverse largamente es el de la visión de largo plazo. Con la perseverancia, debemos tener la fortaleza de no dejarnos llevar por lo fácil y lo cómodo, a cambio de obtener algo más grande y mejor en el futuro. La perseverancia requiere sentido común. A cambio de contar con el valor de la perseverancia obtendremos el gozo de luchar por lo que queremos. Tal vez no lo logremos de inmediato, incluso tal vez no logremos algo en el final, sin embargo es importante disfrutar el camino. La perseverancia brinda estabilidad, confianza y es un signo de madurez.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Serenidad: El regalo del alumno

Era un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo.

Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:

- Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora.

El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado.

El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:

- ¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?

El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.

- Por supuesto que no. -contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.

- Bueno, -prosiguió el profesor-, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.

- No entiendo a qué se refiere. -dijo el alumno confundido.

- Muy sencillo, -replicó el profesor-, tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, mi amigo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad.

- Muchacho, -concluyó el profesor en tono gentil-, tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el mío.

Cada día, en todo momento, tú puedes escoger qué emociones o sentimientos quieres poner en tu corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que lo decidas cambiarlo. Es tan grande la libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.

El valor de la serenidad nos hace mantener un estado de ánimo apacible y sosegado aún en las circunstancias más adversas, esto es, sin exaltarse o deprimirse, encontrando soluciones a través de una reflexión detenida y cuidadosa, sin engrandecer o minimizar los problemas.

Cuando las dificultades nos aquejan fácilmente podemos caer en la desesperación, sentirnos tristes, irritables, desganados y muchas veces en un callejón sin salida.

A simple vista el valor de la serenidad podría dejarse sólo para las personas que tienen pocos problemas, en realidad todos los tenemos, la diferencia radica en la manera de afrontarlos.

La serenidad hace a la persona más dueña de sus emociones, adquiriendo fortaleza no sólo para dominarse, sino para soportar y afrontar la adversidad sin afectar el trato y las relaciones con sus semejantes.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Trabajo en equipo: Competencia de remo

Esta es una fábula moderna que refleja un defecto común en muchas organizaciones

En 2005 tuvo lugar una competencia de remo entre Japón y nuestro equipo (ponga el país que crea, pero aplica mucho a la idiosincracia latinoamericana). Los remeros japoneses llegaron a la meta una hora antes que el otro equipo.

De regreso a casa se reunió a varias autoridades deportivas para analizar las causas de tan desconcertante resultado. Las conclusiones fueron: 1) En el equipo japonés había un timonel y diez remeros, 2) En nuestro equipo había un remero y diez timoneles. La esfera de planificación estratégica realizaría una reestructuración que calaría en lo más profundo de la delegación.

En 2006, el equipo japonés volvió a adelantarse desde el comienzo. Esta vez nuestro equipo arribó a la meta dos horas más tarde. El nuevo análisis de las autoridades deportivas arrojó los siguientes resultados: 1) En el equipo japonés había un timonel y diez remeros, 2) En nuestro equipo, luego de los cambios introducidos, la composición fue un timonel, dos asistentes, siete jefes de sección y un remero. La conclusión del comité fue unánime y lapidaria: “El remero es un incompetente.”

En 2007 se le presentó una nueva oportunidad a nuestro equipo. El departamento de Nuevas Tecnologías y Negocios puso en marcha un plan destinado a mejorar la productividad, con novedosas modificaciones en la organización que generarían incrementos sustanciales de efectividad, eficiencia y eficacia. El resultado fue catastrófico. Nuestro equipo llegó tres horas después que el japonés. Las conclusiones revelaron datos escalofriantes. 1) Para desconcertar, el equipo japonés optó por la alineación tradicional: un timonel y diez remeros, 2) Nuestro equipo utilizó una formación vanguardista, integrada por un timonel, dos auditores de calidad, un asesor de empowerment, un supervisor de downsizing, un analista de procedimiento, un tecnólogo, un contralor, un jefe de sección, un apuntador de tiempos y un remero. Luego de varios días de agotadoras reuniones, el comité decidió castigar al remero quitándole todos los bonos e incentivos por el fracaso.

La conclusión de autoridades deportivas y patrocinadores, fue: “contrataremos un nuevo remero, pero con un contrato outsourcing, para no lidiar con el sindicato y no estar atados a contratos laborales anquilosados, que degradan la eficiencia y productividad de los recursos”.

Moralejas: 1.– No hay justicia en los Juegos Olímpicos, 2.– Los japoneses usan anabólicos, 3.– El remero era reactivo en lugar de ser proactivo, era flojo y no se apegó a la misión, visión, objetivos, estrategias y tácticas del sistema y no supo trabajar en equipo.

¿Le suena conocida esta historia?

miércoles, 18 de julio de 2007

Objetividad: El Padre y las dos hijas

Fábula de Esopo

Un padre tenía dos hijas. Una casó con un hortelano y la otra con un fabricante de ladrillos. Al cabo de un tiempo fue a visitar a la casada con el hortelano, y le preguntó sobre su situación. Ella dijo:
-Todo está de maravilla conmigo, pero sí tengo un deseo especial: que llueva todos los días con abundancia para que así las plantas tengan siempre suficiente agua.

Pocos días después visitó a su otra hija, también preguntándole sobre su estado. Y ella le dijo:

-No tengo quejas, solamente un deseo especial: que los días se mantengan secos, sin lluvia, con sol brillante, para que así los ladrillos sequen y endurezcan muy bien.

El padre meditó: si una desea lluvia, y la otra tiempo seco, ¿a cuál de las dos le adjunto mis deseos?

“No trates nunca de complacer y quedar bien con todo el mundo. Te será imposible”.

La Objetividad es el valor de ver el mundo como es, y no como queremos que sea. Los seres humanos somos una compleja mezcla de sentimientos, raciocinio, experiencia y aprendizaje. Todos estos elementos pueden brindar a una persona una percepción de la realidad que puede estar equivocada.

Ser objetivo es un reto porque exige de nosotros ver los problemas y las situaciones con un enfoque que equilibre adecuadamente emoción y razonamiento. Implica el ceder ese “Yo” que a veces nos pesa tanto y que se manifiesta en orgullo, soberbia o una tendencia natural a creer que tenemos la razón. Si evaluamos siempre que existe la posibilidad de estar equivocados, nos permite ser más certeros y apreciar todo con mayor objetividad.

Serenidad: el león y el ciervo

Fábula de Esopo

Estaba un león muy furioso, rugiendo y gritando sin ninguna razón.

Lo vio un ciervo a prudente distancia y exclamó:

-¡Desdichados de nosotros, los demás animales del bosque, si cuando el león estaba sosegado nos era tan insoportable, ¿de qué no será capaz estando como está ahora?

No des poder a los irascibles, pues si nos dañan
sin motivo, más lo harán cuando estén inconformes.

El valor de la serenidad nos hace mantener un estado de ánimo apacible y sosegado aún en las circunstancias más adversas, esto es, sin exaltarse o deprimirse, encontrando soluciones a través de una reflexión detenida y cuidadosa, sin engrandecer o minimizar los problemas.

Cuando las dificultades nos aquejan fácilmente podemos caer en la desesperación, sentirnos tristes, irritables, desganados y muchas veces en un callejón sin salida. A simple vista el valor de la serenidad podría dejarse sólo para las personas que tienen pocos problemas, en realidad todos los tenemos, la diferencia radica en la manera de afrontarlos.

La serenidad hace a la persona más dueña de sus emociones, adquiriendo fortaleza no sólo para dominarse, sino para soportar y afrontar la adversidad sin afectar el trato y las relaciones con sus semejantes.

Trabajo en equipo: Los hijos del labrador

Los hijos de un labrador vivían en discordia y desunión. Sus exhortaciones eran inútiles para hacerles mudar de sentimientos, por lo cual resolvió darles una lección con la experiencia.

Les llamó y les dijo que le llevaran un manojo de varas. Cumplida la orden, les dio las varas en haz y les dijo que las rompieran; mas a pesar de todos sus esfuerzos, no lo consiguieron. Entonces deshizo el haz y les dio las varas una a una; los hijos las rompieron fácilmente.

-¡Ahí tienen! -les dijo el padre-. Si también ustedes, hijos míos, permanecen unidos, serán invencibles ante sus enemigos; pero estando divididos serán vencidos uno a uno con facilidad.

“Nunca olvides que en la unión se encuentra la fortaleza”

En una nota anterior se presentaba la importancia de la colaboración en el equipo para el logro de los objetivos mediante la interacción entre los miembros y un flujo operacional altamente coordinado.

Las discusiones son una consecuencia natural de la conformación de equipos donde los integrantes tienen que aportar diferentes cualidades al funcionamiento del grupo. No obstante estas diferencias naturales es fundamental que exista una ligazón que los mantenga unidos frente a las dificultades que aparecerán en el camino. De esa manera podrán mantenerse unidos como el haz de varas.

Esa ligazón o elemento aglutinante viene dada por una visión compartida por los miembros y por un liderazgo eficaz. Si falla alguna de las dos partes, el individualismo primará sobre el trabajo en equipo y se perderá la fortaleza y cohesión del grupo

viernes, 13 de julio de 2007

Liderazgo: Los ratones y las comadrejas

Se hallaban en continua guerra los ratones y las comadrejas. Los ratones, que siempre eran vencidos, se reunieron en asamblea, y pensando que era por falta de jefes que siempre perdían, nombraron a varios estrategas. Los nuevos jefes recién elegidos, queriendo deslumbrar y distinguirse de los soldados rasos, se hicieron una especie de cuernos y se los sujetaron firmemente.

Vino la siguiente gran batalla, y como siempre, el ejército de los ratones llevó las de perder. Entonces todos los ratones huyeron a sus agujeros, y los jefes, no pudiendo entrar a causa de sus cuernos, fueron apresados y devorados.

Cuando adquieras puestos de alto nivel, no te vanaglories, pues mucho mayor que la apariencia del puesto, es la responsabilidad de cumplir lo encomendado.

Ser líder no es una postura o un galardón para lucir, es un compromiso, una responsabilidad y una obligación. Ante las atrocidades, la injusticia y la creciente amenaza de una falta de valores, hoy en día se necesitan hombres y mujeres decididos a cambiar la forma de vida de la sociedad. Es un gran reto, sí, pero la esperanza de un mundo mejor, debe alentarnos a ser los líderes de esta gran empresa.

En todos los equipos de trabajo -desde los escolares hasta los de alta dirección de empresas- encontramos al menos a una persona, que sin tener el peso de una responsabilidad, sobresale por su iniciativa, amplia visión de las circunstancias, gran capacidad de trabajo y firmes decisiones; sus ideas y aportaciones siempre son consideradas por la certeza y oportunidad con que las expresa; por otra parte, se distingue por su facilidad de diálogo y la habilidad que tiene para relacionarse con todos dentro y fuera del trabajo.

Los grandes líderes guerreros de la antigüedad eran respetados y apreciados por ser los primeros en lanzarse a la batalla. De igual manera, cada uno de nosotros debemos ir por delante, seamos o no, cabeza de familia, empresa, equipo de trabajo o agrupación. En contadas ocasiones, o nunca, pensamos en la responsabilidad que como personas tenemos. A decir verdad, todos podemos y debemos ejercer un liderazgo desde nuestras particulares circunstancias:

viernes, 6 de julio de 2007

Flexibilidad: La zorra y el león

Fábula de

Había una vez un león que tenía hambre, y queriendo encontrar ocasión para comer, preguntó a la oveja cómo era su aliento. Y la oveja respondió la verdad, diciéndole que muy apestoso. El león, fingiéndose entonces ofendido, le dio un fuerte golpe en la cabeza y la mató diciéndole : - ¡Ahí va! porque no has sentido vergüenza de ofender a tu rey. ¡Ahora recibe eso!

Después preguntó el león lo mismo a la cabra , es decir, si su aliento olía bien. Y la cabra, viendo cuán mal lo había tomado con la oveja, le contestó que su aliento era maravilloso y olía muy bien.

Entonces el león le pegó un fuerte golpe en la cabeza y la mató exclamando : - ¡Ahí va! porque me has adulado con falsedades. ¡Ahora toma eso!. Y después hizo aquella misma pregunta a la zorra, pidiéndole cómo tenía el aliento. Pero la zorra se alejó de él, recordando lo mal que les había ido a las otras y le contestó : - ¡De buena fe, señor , le digo que no le puedo responder a su pregunta, puesto que me hallo resfriada y nada percibo de su aliento!.

Y así se escapó del león. Y los demás animales que se pusieron en el peligro, sin provecho murieron, ya que no supieron evadirse y alejarse de la respuesta.

La Flexibilidad es la capacidad de adaptarse rápidamente a las circunstancias, los tiempos y las personas, rectificando oportunamente nuestras actitudes y puntos de vista para lograr una mejor convivencia y entendimiento con los demás.

En ocasiones se ha entendido a la flexibilidad como un “ceder” siempre para evitar conflictos, ser flexibles no significa dejarse llevar y ser condescendientes con todo y con todos. Significa aprender a escuchar y a observar con atención todo lo que ocurre a nuestro alrededor, para aprovechar la riqueza que guarda cada persona, cada ambiente, cada nuevo conocimiento y experiencia, sin aferrarnos a nuestro propio juicio y opinión.

Amistad: Dos Amigos

Fábula de

En el mundo en que vivimos la verdadera amistad no es frecuente.

Muchas personas egoístas olvidan que la felicidad está en el amor desinteresado que brindamos a los demás.

Esta historia se refiere a dos amigos verdaderos. Todo lo que era de uno era también del otro; se apreciaban, se respetaban y vivían en perfecta armonía.

Una noche, uno de los amigos despertó sobresaltado. Saltó de la cama, se vistió apresuradamente y se dirigió a la casa del otro.

Al llegar, golpeó ruidosamente y todos se despertaron. Los criados le abrieron la puerta, asustados, y él entró en la residencia.

El dueño de la casa, que lo esperaba con una bolsa de dinero en una mano y su espada en la otra, le dijo:

-Amigo mío: sé que no eres hombre de salir corriendo en plena noche sin ningún motivo. Si viniste a mi casa es porque algo grave te sucede. Si perdiste dinero en el juego, aquí tienes, tómalo...

...Y si tuviste un altercado y necesitas ayuda para enfrentar a los que te persiguen, juntos pelearemos. Ya sabes que puedes contar conmigo para todo.

El visitante respondió:
-Mucho agradezco tus generosos ofrecimientos, pero no estoy aquí por ninguno de esos motivos...

...Estaba durmiendo tranquilamente cuando soñé que estabas intranquilo y triste, que la angustia te dominaba y que me necesitabas a tu lado...

...La pesadilla me preocupó y por eso vine a tu casa a estas horas. No podía estar seguro de que te encontrabas bien y tuve que comprobarlo por mí mismo.

Así actúa un verdadero amigo. No espera que su compañero acuda a él sino que, cuando supone que algo le sucede, corre a ofrecerle su ayuda.

La amistad es eso: estar atento a las necesidades del otro y tratar de ayudar a solucionarlas, ser leal y generoso y compartir no sólo las alegrías sino también los pesares.

Aprender: El Burro Flautista

Fábula de

Esta fabulilla,
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.

Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.

Una flauta en ellos
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.

Acercóse a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.

En la flauta el aire
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.

«iOh!», dijo el borrico,
«¡qué bien sé tocar!
¡y dirán que es mala
la música asnal!»

Sin regla del arte,
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.

Uno de los valores fundamentales de todo ser humano es el conjunto de habilidades y conocimientos de que dispone para resolver problemas. La única forma de obtener este conjunto es el aprendizaje. El valor de aprender tiene como finalidad la búsqueda habitual de conocimientos a través del estudio, la reflexión de las experiencias vividas y una visión profunda de la realidad.

No debemos olvidar que el perfeccionamiento personal abarca la superación profesional, por lo tanto, debemos preocuparnos por profundizar en nuestros conocimientos. Incluso hay áreas que en apariencia no se relacionan directamente con nuestro trabajo, pero obtener conocimientos adicionales a nuestra profesión u oficio será siempre de utilidad práctica y nos brindarán un panorama más amplio de la vida.

Asimismo, debemos tener la suficiente humildad y capacidad para considerar y aprovechar la experiencia y conocimientos que los demás tienen. Ser sencillos y escuchar con calma y atención, a considerar con mayor detenimientos las sugerencias que nos hacen y a tomar decisiones más serenas y prudentes en base a la información recibida.

El valor de aprender nos convierte en personas que tienen más herramientas para avanzar en la vida y para ser mejores seres humanos.

Autenticidad: El Rico Erudito

Fábula de

Hubo un rico en Madrid (y aun dicen que era más necio que rico), cuya casa magnífica adornaban muebles exquisitos «¡Lástima que en vivienda tan preciosa», le dijo un amigo, «falte una librería!, bello adorno, útil y preciso.»
«Cierto», responde el otro. «Que esa idea no me haya ocurrido!...
A tiempo estamos. El salón del Norte a este fin destino. Que venga el ebanista y haga estantes capaces, pulidos, a toda costa. Luego trataremos de comprar los libros.
Ya tenemos estantes. Pues, ahora», el buen hombre dijo, «¡echarme yo a buscar doce mil tomos! ¡No es mal ejercicio! Perderé la chaveta, saldrán caros, y es obra de un siglo...
Pero ¿no era mejor ponerlos todos de cartón fingidos?
Ya se ve: ¿por qué no?
Para estos casos tengo yo un pintorcillo que escriba buenos rótulos e imite pasta y pergamino. Manos a la labor.»
Libros curiosos modernos y antiguos mandó pintar, y a más de los impresos, varios manuscritos. El bendito señor repasó tanto sus tomos postizos que, aprendiendo los rótulos de muchos, se creyó erudito.

Pues ¿qué más quieren los que sólo estudian títulos de libros, si con fingirlos de cartón pintado, les sirven lo mismo?

El valor de la autenticidad le da a la persona autoridad sobre sí mismo ante sus gustos y caprichos, iniciativa para proponerse y alcanzar metas altas, carácter estable y sinceridad a toda prueba, lo que le hace tener una coherencia de vida. Toda obra original es valiosa: por el hecho de existir y poseer unas características y cualidades propias, todos somos "originales", pero no quiere decir que somos personas auténticas.

La autenticidad da a la persona una natural confianza, pues con el paso del tiempo ha sabido cumplir con los deberes que le son propios en el estudio, la familia y el trabajo, procurando perfeccionar el ejercicio de estas labores superando la apatía y la superficialidad, sin quejas ni lamentaciones. Por la integridad que da el cultivo de este valor, nos convertimos en personas dignas de confianza y honorables, poniendo nuestras cualidades y aptitudes al servicio de los demás, pues nuestras miras van más allá de nuestra persona e intereses.

jueves, 5 de julio de 2007

Trabajo en equipo: El caballo y el asno

Fábula de

Un hombre tenía un caballo y un asno. Un día que ambos iban camino a la ciudad, el asno, sintiéndose cansado, le dijo al caballo:

-Toma una parte de mi carga si te interesa mi vida.

El caballo, haciéndose el sordo, no dijo nada; el asno cayó víctima de la fatiga y murió allí mismo. Entonces el dueño echó toda la carga encima del caballo, incluso la piel del asno. El caballo suspiró y dijo:

-¡Qué mala suerte tengo! ¡Por no haber querido cargar con un ligero fardo, ahora tengo que cargar con todo y hasta con la piel del asno!

Cuando no tiendes la mano al prójimo, te perjudicas a ti mismo.

El trabajo en equipo es un comportamiento tendiente al logro de los objetivos mediante la interacción entre los miembros y un flujo operacional altamente coordinado. El equipo es como las diferentes partes del cuerpo humano y debe “pensar con la misma cabeza”. Aunque los miembros desarrollen diferentes funciones están integrados en un organismo y actúan coordinadamente utilizando un cerebro coordinador.

La vivencia del trabajo en equipo requiere que los miembros tengan claro su objetivo, estén comprometidos con él y mantengan una comunicación fluida y sincera entre sí. El resultado debe ser el aprovechamiento del talento colectivo, de manera que el todo sea mayor que la suma de las partes.

Laboriosidad: El buey y la becerra

Viendo a un buey trabajando, una becerra que sólo descansaba y comía se condolió de su suerte y se alegró de la propia.

Pero llegó el día de una solemnidad religiosa, y mientras al buey se le hacía a un lado, cogieron a la becerra para sacrificarla.

Viendo lo sucedido, el buey sonrió y dijo:

-Mira, becerra, ya sabes por qué no tenías que trabajar: ¡estabas reservada para el sacrificio!

Cuidado con la ociosidad, pues podría ocultar un mal.

Este valor se manifiesta al demostrar constancia en la labor que se realiza, siendo esmerado, aplicado, exhibiendo interés y disposición así como satisfacción por la tarea que se realiza. No se limita a "cumplir" nuestro trabajo, sino también implica el ayudar a quienes nos rodean en el trabajo, la escuela y nuestra familia.
Existen falsas imágenes de laboriosidad: proyectar mucha actividad con pocos resultados, adquirir más obligaciones que las que se podrán cumplir oportunamente o pasar demasiado tiempo en la oficina o la escuela para descuidar obligaciones domésticas.

lunes, 2 de julio de 2007

Honestidad: El cuervo y Hermes

Fábula de

Un cuervo que había caído en un cepo le prometió a Apolo que le quemaría incienso si lo salvaba; pero una vez liberado de la trampa olvidó su promesa.

Capturado de nuevo en otro cepo, dejó a Apolo para dirigirse a Hermes, prometiéndole también un sacrificio. Pero el dios le dijo:

-¿Cómo voy a creerte ahora, miserable, si ya engañaste y renegaste de tu primer señor?

Si faltamos a nuestra primera promesa, no nos creerán la segunda.

La Honestidad es una forma de vivir congruente entre lo que se piensa y la conducta que se observa hacia los demás, dando a cada quien lo que le es debido.

Para ser Honesto hace falta ser sinceros en todo lo que decimos; fieles a las promesas hechas en el matrimonio o en el trabajo, actuando justamente en las opiniones que damos respecto a los demás. Todos esperan de nosotros un comportamiento serio, correcto, justo, desinteresado, con espíritu de servicio, pues saben que siempre damos un poco más de lo esperado.

Con mucha ligereza incumplimos un plazo de entrega o dejamos plantados a nuestras contrapartes en una reunión de negocios. Cuando hacemos eso nos olvidamos que nuestra reputación es una parte importante de nuestro capital para hacer negocios. Cada incumplimiento a la palabra empeñada reduce ese capital y costará muchísimo poder recuperarlo. Por eso cualquier promesa y, sobre todo, la promesa de valor que le ofrecemos a nuestros clientes, debe ser cumplida a cabalidad.

Bondad: Mercurio y el leñador

Fábula de

Un leñador cortaba madera en la ribera de un río que estaba consagrado a Mercurio, y se le cayó el hacha al agua, de lo cual sumamente afligido el leñador se puso a llorar en la orilla.

Movido el dios a la compasión, se le apareció y le preguntó la causa de su pesar. Una vez informado de todo, le presentó al leñador un hacha de oro y le preguntó si era el hacha que había perdido, pero él respondió que no. Después le enseñó Mercurio un hacha de plata , y le dijo si era aquella la que había perdido, pero le respondió que no era tampoco. Después le enseñó una de hierro, que vista por el leñador, dijo ser la suya. El dios, conociendo en esto su bondad y virtud, le dio en premio las tres hachas.

El leñador, lleno de gozo, contó el suceso a sus compañeros, uno de los cuales quiso probar fortuna, y yendo al río dejó caer en él su hacha y se puso a llorar. Apareciósele Mercurio y preguntándole por qué lloraba, luego que le manifestó la causa, le presentó un hacha de oro, y le preguntó si era aquella la que había perdido. El hombre respondió que sí, y conociendo el dios su impostura, no le dio la de oro ni le devolvió la suya.

Dios es propicio con el bueno, pero severo con el malo.

La bondad es una inclinación natural a hacer el bien, con una profunda comprensión de las personas y sus necesidades, siempre paciente y con ánimo equilibrado. Este valor, por consiguiente, desarrolla en cada persona la disposición para agradar y complacer en justa medida a todas las personas y en todo momento.

En ocasiones el concepto de bondad es confundido con el de debilidad. A nadie le gusta ser "el buenito" de la oficina, de quien todo el mundo se aprovecha. Bondad es exactamente lo contrario, es la fortaleza que tiene quien sabe controlar su carácter, sus pasiones y sus arranques para convertirlos en mansedumbre.

El valor de la bondad perfecciona a la persona que lo posee porque sus palabras están cargadas de aliento y entusiasmo, facilitando la comunicación amable y sencilla; sabe dar y darse sin temor a verse defraudado; y sobre todo, tiene la capacidad de comprender y ayudar a los demás olvidándose de sí mismo.

Aplicarlo en la empresa implica practicar la justicia con proveedores, clientes y trabajadores. Aunque muchos puedan mostrarse escépticos, hacerlo es rentable. Cada vez son más las evidencias de que las relaciones basadas en la confianza reducen dramáticamente los costos de transacción y, por ende, son mucho más eficientes. Por el contrario tratar de escudarse en contratos que nos cubran las espaldas genera a la larga sobrecostos tremendos que perjudican la rentabilidad de la empresa.

martes, 26 de junio de 2007

Gratitud; La cierva y la viña

Fábula de

Una cierva era perseguida por unos cazadores y se refugió bajo una viña. Pasaron cerca los cazadores, y la cierva, creyéndose muy bien escondida, empezó a saborear las hojas de la viña que la cubría. Viendo los cazadores que las hojas se movían, pensaron muy acertadamente que allí adentro había un animal oculto, y disparando sus flechas hirieron mortalmente a la cierva. Ésta, viéndose morir, pronunció estas palabras:
-¡Me lo he merecido, pues no debí haber maltratado a quien me estaba salvando!

Agradece a los que te ayudan.

Ser agradecido es más que saber pronunciar unas palabras de forma mecánica, la gratitud es aquella actitud que nace del corazón en aprecio a lo que alguien más ha hecho por nosotros. La gratitud no significa "devolver el favor": el agradecimiento no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena.

La persona agradecida busca tener otras atenciones con las personas, no pensando en "pagar" por el beneficio recibido, sino en devolver la muestra de afecto o cuidado que tuvo. ¿Has notado como los niños agradecen los obsequios de sus padres? Lo hacen con una sonrisa, un abrazo y un beso. ¿De que otra manera podría agradecer y corresponder unos niños? Y con eso, a los padres les basta.

En el mundo de los negocios la gratitud se manifiesta en el profesional que agradece sinceramente a quiénes le aconsejaron y orientaron para llegar a su posición actual, a sus superiores que le renuevan la confianza en cada jornada y a sus colaboradores sin cuyo concurso comprometido no podría lograr sus metas.

Las empresas también deben cultivar el valor de la gratitud, recordando a aquél proveedor o cliente que los apoyó en los momentos difíciles. Con ellos existe la obligación permanente de estar a la altura de su confianza y no defraudarlos por buscar ganancias de corto plazo.

lunes, 25 de junio de 2007

Prudencia: La zorra y el mono coronado rey

Fábula de

En una reunión de animales bailó tan bonito el mono, que se ganó la simpatía de los espectadores y lo eligieron rey.

Celosa la zorra por no haber sido ella la elegida, vio un trozo de comida en un cepo y llevó allí al mono, diciéndole que había encontrado un tesoro digno de reyes, pero que en lugar de tomarlo para llevárselo a él, lo había guardado para que fuera él personalmente quien lo cogiera, ya que era una prerrogativa real.

El mono se acercó sin más reflexión, y quedó prensado en el cepo.

Entonces la zorra, a quien el mono acusaba de tenderle aquella trampa, repuso:

-¡Eres muy tonto, mono, y todavía pretendes reinar entre todos los animales!

Nunca te lances a una empresa,
si antes no has reflexionado sobre sus posibles éxitos o peligros.


Esta fábula resalta la importancia de practicar el valor de la Prudencia. La Prudencia, en estricto sentido, es una virtud. Sin embargo, la reconocemos también como el valor que nos ayuda o reflexionar y a considerar los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones, teniendo como resultado un actuar correcto en cualquier circunstancia.

El valor de la nos hace tener un trato justo y lleno de generosidad hacia los demás, edifica una personalidad recia, segura, perseverante, capaz de comprometerse en todo y con todos, generando confianza y estabilidad en quienes le rodean, seguros de tener a un guía que los conduce por un camino seguro.

¡Cuántas veces un líder pone en peligro a la empresa por seguir lo que le aconsejan asesores poco experimentados o mal intencionados como la zorra! La Prudencia nos llama a planificar y medir las consecuencias de nuestras acciones antes de proceder.